20 febrero 2012

La música de las personas.

Cuando todo se convirtió en ruido,
ya no pude escuchar más la música de personas.
La mayor parte de mi vida murió.
Una forma de amar también.
Solo me quedaba mi vida.
¿Que iba a hacer?.



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16 febrero 2012

Había una vez un viejo en un balcón.

Un viejo en el balcón de un sexto piso toma mate con una escopeta apoyada sobre las piernas. Unos días atrás el mundo había terminado de irse a la mierda. La guerra, el hambre y la miseria acabaron por desatar la ficción de los estados, del amor y del humanismo. Cada cual se cuida a si mismo y no es fácil. Un grupo de niños de no mas de diez años ataca a una anciana, ya no para robarle sino para comerla. De las terrazas de los edificios cercanos ve caer a hombres y mujeres, algunas con sus bebés en brazos. El verdín de los desagües rojo por la sangre. Una nube de moscas casi impenetrable impide ver el suelo con claridad y el olor a carne podrida es capaz de poner rabiosas a las personas. El viejo escucha una sirena y a los pocos segundos ve pasar una camioneta policial con algunos uniformados dentro, por las ventanillas sobresalen los caños oscuros de sus escopetas; disparan sobre la anciana, sobre los niños, sobre los arboles y sobre los cuerpos crucificados en el suelo. Los escucha disparar entre gritos y risas. Luego doblan en la esquina y se convierten poco a poco en otro eco distante, otro rumor violento. El viejo toma un mate. Está frió.Ya no le queda agua. Del bolsillo de su pantalón saca un atado de cigarrillos, todavía le queda uno.



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24 enero 2012

Esperar un tren


  EL espera un tren que no llega a tiempo, sin la certeza de que vaya a llegar. Espera que un amigo baje, sucio y cansado, de un viaje necesariamente largo. Pensar en la mochila de su amigo es como pensar en un hogar definitivo en ninguna parte, lugar entre lugares, rincones entre rincones, como las dunas que cambian de lugar con el viento.  De tanto pensar, recuerda y, como recordar no es muy diferente que soñar ( al menos para el), ve la sonrisa de su amigo, tan alegre que parece lejana, como la felicidad. Pero su amigo, que jamás entendió nada de tiempos y distancias, como tampoco se molesto en separar los sueños y la realidad, lo abraza. Juntos son más que dos puntos separados en el mapa. Uno habla de lugares y silencios, el otro de tiempos y personas. Caminan por la calle, ríen. Se sientan en un bar y piden una cerveza. Al final entienden que la vida es vida en todas partes, lo difícil es vivirla. Las grandes revelaciones son tan simples que las supimos siempre, igual que los mejores consejos son los mas comunes: "quedate tranquilo" "no des más vueltas con eso" "cuidate" "no mires" “pará“. El Tema es que uno no logra entender como hacer cualquiera de estas cosas o no tiene intenciones de hacerlas. Los caprichos de la psiquis de cada uno. 
  Antes de despedirse de su amigo EL piensa que por culpa de su padre no puede llorar ni decirle a un hombre que lo ama. La mirada fija en el ultimo trago de cerveza que le queda en el vaso. Su amigo se levanta, se calza la mochila en un movimiento, da vuelta a la mesa y, con cierta suavidad, pone su mano sobre el hombro de EL, se inclina un poco y le dice algo como: -Dejate de joder-. 
  Un abrazo de despedida es muy distinto a cuando dos personas se saludan. Más cuando la separación es definitiva, más cuando en medio existe un amor que no requiere de raíces. Su amigo sale del bar y desaparece en la esquina. Tal vez tome  otro tren, tal vez un taxi, tal vez busque una parada de camiones. EL en el bar paga la cuenta y sale. Hace calor todavía y sopla el viento. Sin que su amigo, ni su padre lo vean, llora un poco, después ríe.
  En este punto de la historia hablar de trenes que nunca llegaron, de amigos que no están, de cosas que "en realidad nunca pasaron", como definir los limites de un sueño en una mesa de bar, donde no se tomó cerveza sino café y en donde solo se sentó un hombre; además de ser una tomada de pelo al lector, sería una mezquindad emocional para con EL.
  Un hombre triste se sienta en un bar, toma un café, ve pasar a la gente por la venta. Al salir de ese lugar ya no es el mismo. ¿Esa es nuestra historia?. Tal vez fue otra...


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10 octubre 2011

Lover man

Muchos dirían que no hay lluvia sin vos
o al menos, yo lo diría.
Y me gustaría tener voz de blusero
y manos grandes que supieran tocar el saxo.
Pero solo puedo decir que el dia es gris
y que no es lo mismo si no estas.

El día está gris
escucho jazz
tomo café
me siento bien, de verdad
pero
si no estás,
sé que no va a llover
y es como decir que le falta algo al mundo.
No se.

Si estuvieras acá
seguro saldrías al balcón a fumar
y yo te imaginaría desnuda
viendo como cae la lluvia.
Porque siempre que llueve
te veo desnuda en el balcón.

Hace tiempo que solo te veo así
y me gustaría decirte que te extraño
o algo.
Como que encuentro rincones
en los rincones donde no estás.
Sé que suena raro
pero creo que tal vez me entenderías
o, tal vez, dirías que estoy loco.

Estoy escuchando Lover man
de Cahrlie Parker
Y creo que si llueve voy a hacer algo estúpido
como llamarte o matarme.
De verdad creo
que haría algo irremediable.

Por eso siento que no hay lluvia sin vos
y fumo
y tomo café
y te veo desnuda en el balcón
con la piel blanca

Me siento tan bien que podría matarme.
Vos sabes de lo que hablo.

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03 marzo 2011

Adiós.


Que pena que estés muriendo. Pereces un cristal verde curtido por el agua del mar. Aunque dudo que conozcas el mar... eso me pone más triste aun... el mar es...: es como un inmenso charco de sal, un espejo gigante contra el cual te hubiera gustado rebotar. Cuando caíste desde la luz me asuste, no entendí ni de donde venías ni como habías llegado -¿Un pedazo de techo verde que cae al lado de mi plato?-... te quedas quieta, te miro cual macha en la pared... una vuelta, dos y empiezas a silbar con alas secas. Cuando advierto lo inevitable, no se que hacer. Disculpa, todavía vivo en un mundo donde tienes que morir, si llamara a la ambulancia no tendrían camillas a tu medida. Hoy llueve y supongo que muchos duermen tranquilos. Yo me voy a quedar un rato más con vos, después seguramente te eche a la basura e intente dormir como el adulto que supone que soy. -¿Moscas mueren todos los días no?-... por la dudas,

apago la luz.



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02 enero 2011

El secreto de Verónica - Primera parte; capitulo 1


Cuando Verónica despertó ese día las paredes blancas ya no le decían nada, la luz caía tenue por las hendiduras de las persianas y el techo, por alguna razón, le pareció estar mas bajo que nunca, casi sofocándola a la atura de su boca. Se levanto con esfuerzo y no se preocupo por su vestimenta, recogió unos pantalones que estaban en el suelo, al costado de la cama, se los puso, encontró un par de zapatillas debajo de una silla y se calzó. Tuvo cuidado de no mirar el espejo antes de salir.
Ya afuera se sintió mejor. La presión que sentía en el pecho, ese sofocamiento que la estrangulaba, se disipo después del tercer suspiro. Había sido una noche difícil, un poco mas de lo mismo con un remate inesperado… mientras lo pensaba empezaba a sentirse mas liviana, mas tranquila. En la calle no había mucha gente, era domingo y vivía en una cuidad grande con costumbres de pueblo, todos los negocios de las calles céntricas cerrados, la vidrieras revestidas de rejas, uno que otro auto que decora el paisaje, dos o tres parejas por cuadra, a lo lejos el ruido de alguna moto, de algún micro. El sol cortaba sus rayos de manera implacable contra las hojas de los árboles, contra los toldos y los edificios. Una banda de pequeñas aves que pasan de la copa de un árbol a otro. Ella caminaba despacio, viendo y no viendo el entorno que la rodea, participando y no participando, era, mas bien, una sombra que merodea las calles de una cuidad, en apariencia, tranquila.
No tenia nada que hacer ni lugar a donde ir, pero esas cosas siempre le parecieron insignificantes… a veces lo único que importa es moverse, pensó en aquel momento. Se sentó en un banco en frente del teatro argentino y pudo ver a una pareja discutiendo en un auto que estaba parado en el semáforo. El hombre gritaba, parecía enojado, la mujer miraba por la ventana con sus ojos perdidos en la lejanía. - ¿ Donde estará ella en este momento?- se pregunto mientras que se reafirmaba en el banco con cierta alegría de estar sola. El auto se desvaneció en instantes, ella miraba los juegos de luces y sobras en las baldosa de la acera. Al tiempo, pudo ver acercarse una pareja de ancianos caminando de la mano, casi ciegos, la mujer abrasada a su marido que parecía llevar años guiándola, él con un brazo sostenía a su mujer, con el otro un bastón… hubiera sido muy difícil creer que él podía ver mejor que su esposa, pero de todas formas la guiaba en medio de las sombras en las que se encontraban, a plena luz del día, y ella tan abnegada como el resto de su vida, lo seguía. Ya era hora para Verónica de seguir adelante.
Camino hasta plaza Moreno, dos cuadras mas arriba. Para su disgusto, había gente, familias de todos los números, disfrutando de un día de primavera, llevando a sus hijos a pasear y a divertirse en los juegos. No se quedo mucho tiempo, demasiadas miradas, demasiados ruidos, demasiada gente, poco espacio, poco aire. Pero al salir de la plaza dedico algunos segundos a una niña que jugaba sola con su muñeca en la arena, la madre estaba hablando con otras madres en unos bancos mas o menos alejados, los demás chicos en las hamacas o trepados a los demás juegos, los padres no figuraban en la escena… la niña jugaba sola, no reía, no lloraba, estaba como petrificada, como perdida en algún lugar lejano, en algún otro tiempo. Esos escasos segundos pasaron, ella cruzó la calle y salio de la plaza.
Caminó un par de cuadras sin rumbo hasta que encontró un bar abierto, para ese momento eran cerca de las cuatro de la tarde. Tuvo el agrado se ser la única persona en el lugar, una sola moza, y un hombre gordo y pelado, del otro lado de la barra, que parecía ser el dueño del lugar. La música era tranquila y suave, casi como un suspiro, la moza la atendió cortésmente, el dueño no saco los ojos del periódico. La mesa en la que estaba era de madera y vieja, muchas personas se habían sentado en el mismo lugar que ella, en días muy parecidos y muy distintos. Alguien había grabado con cuchillo un mensaje en el borde: - No llores, no temas, recordá siempre que nada existe- . Le pareció muy curioso, y se tomo la libertad de preguntárselo a si misma : - ¿Nada existe? - luego sonrío.



14 diciembre 2010

Freud nunca entendió...

La noche entera se acercaba a acariciarle los pies mientras dormía y las sombras se anidaban en su almohada. Mientras fornicaba sueños y paria alguna que otra epifanía, las sabanas se esforzaban por crucificarlo.

Cuantas veces el ojo escuro de ese cuarto quiso socorrerlo, pero era inútil. No existe reparo de una tormenta sin lluvia, no podía evitar que se ahogara en su seco cataclismo.

Algunas noches se escabullía por la ventana un relámpago lunar para acariciar su frente cálida, sus ojos dormidos. Todo se convertía en grises azulados, trayendo una serena paz de cementerio... en esas horas bajaba la marea, se descomprimía el habiente, dejando que respire y sueñe... tal vez, con algún recuerdo atesorado.

En otras ocasiones, sus ropas lo esperaban, cual perros, al costado de la cama, y lo oían sin verlo, y lo acompañaban sin tocarlo. Ya por la mañana lo saludaban, incluso antes de que entre al baño.

La habitación era el recinto de sus mas files compañías, sin lenguas ni conversaciones -algunas con espacio, otras sin tiempo-.

Seria raro decir que no tenia amigos o amantes, aunque nadie lo visite ni tenga el afán de decirle buenos días.

Freud nunca entendió que jamás se duerme solo,
ni se tienen sueños únicamente propios.





Nadie podrá contar jamás las horas que cayeron rotas entre esas cuatro paredes
Nadie podrá decir jamás como es que un vacío duele
¿Vacío de qué?. Nadie sabe.
sueños uniformes, rígidos metales,
recuerdos de cemento, mal formados deseos...


Ecos, como siempre, en oídos ajenos
Y la sonrisa vespertina de un sobreviviente












11 noviembre 2010

Encrucijada

-¿Queres tener una relación o queres estar enamorada?-

- Te quiero a vos-

-¿Hasta cuando vas a ser así de pendeja?-

-Siempre vas a ser el mismo imbécil, el mismo cagón-

-Si, tal vez tengas razón en eso.-

A veces lo mejor que podes hacer por una persona es irte, dejarla. Devolverle la soledad que tu compañía le había arrebatado.

Me esperaba el testimonio de calles vacías después del aguacero. Mientras caminaba entre sombras sin tiempo, recordé como todo había comenzado, precise el momento, lo traje a mi lado, lo saboreé una vez mas antes de guardarlo en mi bolsillo izquierdo... Quizás algún día pueda dejarte ir, pensé

Luego, sonreí.


30 octubre 2010

Polaridad

Me despido de la gente indiferente.
Me despido del café
de los cigarrillos.
Me despido del espacio
del tiempo aglutinado.
Me despido de la mesa
de esta silla renga
de los gastados libros.
Me despido de mi mismo:

- Adiós Juan.
No me busques-

He partido.


23 octubre 2010

Nástenka

Nástenka!
Aullaba el
Viejo lobo de subsuelo

Tu grito desesperado
Corto suburbios grises
En Petersburgo.

Ruso loco
Héroe imaginario
Prisionero de tus sueños

No entendias a las mujeres
Y muchas otras cosas.

Un eco de occidente
Te responde más de un siglo tarde
La respuesta es:
No.


09 octubre 2010

Reminiscencia anacrónica

En aquel entonces tratábamos de robarle un trago a la vida. ¿Que otra cosa quedaba?. El sueño nos había abandonado, y pensábamos en eso como algo definitivo.

Si.

No era fácil encontrar rincones ni tan oscuros, ni tan abiertos. Estábamos solos, en medio del caos impreciso del no saber lo que queríamos... estábamos solos y, por alguna de esas razones que jamas se comprenden, parecía tener sentido ese juego de sombras que compartíamos.

Siempre nos despedíamos... Suerte... siempre le deseaba suerte. Ella siempre decía: nos vemos. Sonreía... Y me miraba como si sus palabras fueran ciertas... Ella no lo dudaba.

Al reencontrarme conmigo no podía sentirme mas apartado de todo, el miedo me acariciaba la espalda mientras caía al suelo. Las losas frías contra mi pecho eran lo único que me permitía seguir respirando... Sin ella tal vez llevaría, ya, algunos años muerto.

Cuando se dibujan en mi mente esos bocetos extraños que parecen sueños... Mundos y mundos de aire, interminables senderos de nada pura, de potencia absoluta; se que me alejo del tiempo, la vida, los recuerdos. Tal vez sea que tengo un relación disfuncional con la materia... Tal vez me cuesta afrontar algunos hechos.

Yo le deseaba suerte, ella decía: hasta luego.




06 octubre 2010

Cuando los poetas hablan de hacer el amor.

Pensé que no había nada peor que las mujeres que se tiran como un pollo en la cama. Otra hipótesis refutada.

- Cojeme- me decía al oído.

Yo solo pensaba en escaparme de ese lugar, tirarla al costado de la cama... decirle:- Nena. ¿No entendes que me quede sin frenillo en la lengua?.... vos estas loca, 40 minutos... no es humano-. Me hubiera gustado darle un cachetazo, pero supongo que no soy tan hombre...

Reduje el tramite a la expresión mínima, le pedí perdón y puse cara de culpable. En realidad estaba triste. La llevé lo mas rápido que pude a su casa. La noche terminó con un saludo distante y sin falsas promesas. Hacia tiempo que había aprendido a no ponerme la soga al cuello de ese modo.
Era de esas pibas que se creyeron ese cuento de que un polvo tiene que durar dos horas... y después dejan el sueldo en pomadas. Y yo no soy de esos tipos que les gusta castrarse, como tampoco de los que les gusta lastimarlas.

Cuando los poetas hablan de hacer el amor toda la noche no es mas que una exageración literaria o, simplemente, hablan de otras cosas. Parece que ella nunca lo entendió.

Me hubiera gustado explicarle que las personas no somos conejos... que la idea es pasarla bien. Pero ya esta grande para que le expliquen todo.

Ahora, recuerdo el pollo en la cama...

Mejor,
me quedo solo.


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17 septiembre 2010

A tu salud

Ya nadie pasaba por la esquina. Tanta tranquilidad fingida comenzaba a afectarme. El silencio de la tarde dejaba oír bostezos de balcones ciegos, mientras las horas se desvestían tímidas. Todavía me afectaba la resaca de ese sueño incomprensible, pero hacia algún tiempo que el juego del psicoanálisis había dejado de parecerme divertido. Asíque simplemente quemaba el poco tabaco que me quedaba mientras esperaba que el olvido me regale un poco de esa paz que me hacia falta. Las alternativas desaparecían mas rápido que los cigarrillos y yo me dejaba llevar, como de costumbre, por las vacilaciones cobardes de mi ser mezquino...
En definitiva, el tiempo caía, era uno de esos días en que el tiempo simplemente cae, pasa, hace eco en los rincones y se despide. Cuando quise recordar, me encontré con una noche sin memoria y la gente reía, hablaba, tomaba cerveza, tomaba vino, tomaba fernet. El humo que intoxicaba el ambiente no era solo de mi cigarrillo, y, definitivamente, no era solo de tabaco. No me importaba mucho que estuviera haciendo la gente, o que estuviera haciendo yo… no me importaba mucho nada. La conciencia de despertar con ojos cansados, rodeado de rostros sin nombre no logro alarmarme. Decidí en ese momento proseguir con el piloto automático. Mimetizaciones absurdas, vagas, confusas, simples.
Me deje llevar, me permití mentir, me permití reír. Hacia tiempo que no dejaba salir un poco de esa maldad que tanto trabajo me cuesta ocultar, y me pareció un momento oportuno para sacar de paseo mis demonios.
Ya por la mañana el silencio había acampado en el departamento. Los vasos a medio vaciar estaban llenos nostalgia, los almohadones dormían en el suelo. La cocina era un cementerio de botellas y colillas de cigarrillos, otra vez me habían robado los ceniceros. Encontré en la maceta una colilla a la cual exprimirle unas pitadas y salí a las escalaras externas del edificio. Casi no recordaba lo que era una mañana: luz suave y calida, el viento llegaba del río para lavar a la cuidad y a las personas. Al entrar, nuevamente, volví a caer en conciencia de que existo, la mayor parte del tiempo simplemente lo olvido.
Desperté, como de costumbre, sin grandes epifanías y con cierto regurgito vacío. En la cama había un bulto de mujer con mirada predatoria enredada en las sabanas. Siempre disfruto verlas dormir, más aun cuando no recuerdo su nombre. Brindé por ella con unos mates, antes de abandonarla.


06 septiembre 2010

Boceto nocturno


Hay noches en las que el aire es más
espeso...
Esas noches en las que solo se te da
por fumar y mirar detenidamente ningún lugar.
Se puede sentir que se cae lentamente, con tanta paz y quietud que irrita...
Nos irrita mucho el hecho de caer, pero a la caída no le importa....
Mientras… Mientras las horas se gastan y dibujamos en la noche alguna idea, una delirante idea , antes de dormir.

Buenas noches.

29 agosto 2010

Fue lo mejor

-¿Te gusta que te la chupe?- preguntó.

-¿La verdad?... No lo haces muy bien- respondí.

- ¡Ah no!. ¡Desgraciado Hijo de puta!-

- ¿Por qué te enojas?. Vos me preguntaste-

-¿Ahora es culpa mía basura?-

-Si- dije tranquilo.

-Vos sos una mierda. ¿Sabias?-

-Si- respondí después de una calada.

-¿Y mi culo? ¿Te gusta mi culo? tanto que me jodiste para que te lo diera-

-La verdad no valió la pena- respondí.

-¡Andate a la mierda!. ¡Vos y tu pija son una mierda!. ¿Sabias?-

-Seguramente-

-¿Y mi concha y mis tetas?-

-Nena, tendrías que saber que no sos gran cosa-

-¿Y que mierda haces, entonces, conmigo hijo de puta?-

-Mataba el tiempo, hasta que empezaste con esto... mejor me voy. Adios.-

-¿Te vas a ir desgraciado? después de todo... de todo esto... ¿Quien se va a bancar tus mierdas, tus insultos, tus sopapos, tus resacas? Eh ! ¿Quien? ¡Decime quien!.

-Yo- respondí.

Abrí la puerta y me fui.

09 agosto 2010

Lo que esta noche trajo mi espejo.

Cuando miro atrás
En los años
Y recuerdo las largas noches con
El frío del acero
Presionando mi garganta,
Mi puño apretado y tembloroso.
Me sorprende
El no reconocerme.
La vida no es ni mejor
Ni peor
Yo tal vez sea un poco distinto
Pero eso no explica
Que en el espejo de la memoria
Se distorsione mi figura.

Hay cosas que
El tiempo no ha erosionado,
Hay cicatrices que no cierran,
Palabras que aun no digo.
Hay ideas que sobreviven
Aun más que los recuerdos:
No tuve el valor suficiente…
Hoy tampoco lo poseo.

Todavía tengo mis paseos,
Mis rincones,
Un puñado de libros gastados
Y mis cigarrillos.
Todavía salgo todos los días
A ver…
Y todavía no se
Que es lo que busco.

La masmedula del tiempo
Sigue siendo un viaje extraño
Y yo, un mal pasajero.

La piel de mi cuello
Cedió varias veces
Sin llegar a ser algo serio
Desde entonces uso barba,
Las cicatrices han desaparecido,
Pero aun así, no me afeito.

A veces siento que la vida
No es otra cosa que recuerdos
Pero no son propios…
Tampoco,
ajenos.

03 agosto 2010

Segunda muerte lunar


no puedo sentir
no siento
no puedo respirar
vapores que no conozco

no puedo asfixiar
la media noche de una luna muerta.


27 julio 2010

Todavia



Cuando pensé que había arribado
A las costas del silencio
Cerca de ese lugar
Donde habita el olvido
Escuche su risa a lo lejos

El viento de la noches
Traía su eco

Las olas vuelven
Siempre vuelven
Aun en marea baja
Y su voz espuma canta
Y llora la memoria…

Pensé que podría
Quedarme sin labios
Sin dientes
Pensé que mis ojos
Podrían lavarse de ausencias

Pero…
Pero el tiempo es
Un sutil engaño
Un efímero consuelo

Tiempo… tiempo…
Ya se verán
Los soles

Ahora calla
La angustia
Calla
Solo
Calla

Y verás, si puedes,
Que ya no te queda
nada

18 julio 2010

Rincones vacíos


Que extraño es recorrer con la mirada este espacio
Que jamás imagine
Que seria simplemente mío
Y que tu ausencia decore
Cada rincón…
Tiñendo las sabanas revueltas
De antiguas nostalgias

Por las noches silva
En el silencio noctámbulo
, de mi alma oscurecida,
La palabra que un día me dijiste
Y un recuerdo me abraza
,Se recuesta a mi lado,
Antes de ver tus ojos
en mis sueños


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10 julio 2010

El seno de la noche



Que difícil es vivir
Entre paredes que
Susurran destierro
Y caminar por calles vacías
Como un espectro.

Cada palabra se tiñe
De antiguos silencios
Y ya no se si estoy vivo
O si llevo muerto
Algún tiempo.

En lo profundo esta
El bosque
Antes, los hilos de luz.
La mente suele ser
Un lugar extraño
Para los sentimientos

El tiempo se corta
En horas
Los días desaparecen
Aquí, cerca de lo verde,
Están las dudas
Lo azul
Y lo inerte.

Voy y vengo
La noche me llama
Su seno de bruma es canto
Mi ojos ciegos
su lamento esmerilado.

Hay una gota
En el fondo del mar
Que llamamos memoria
Y escucho el eco de almas
De otras vidas.

La mano busca la mano
Mi cuerpo busca un cuerpo
La mente fatigada de ser historia
Se rinde al misterio
Del sueño
La noche
Y su canto sereno.